Nuestra Historia

Todo comenzó con mi mama. O tal vez con su papá, que tiraba la casa por la ventana cada vez que se aproximaba una fecha de festejo. O tal vez él aprendió de un tío o de una abuela…lo que trato de decir es que nuestra historia comenzó hace mucho, como una costumbre de la familia.

Mi mamá era la mejor anfitriona (aún lo sigue siendo). Me acuerdo de los chineros en otras casas, con vajillas preciosas que nadie nunca tocaba—en mi casa siempre usábamos la vajilla, para desayunar, con azaleas del jardín y las velas encendidas. Y ni hablemos de las fiestas. Con el tiempo, sus amigas empezaron a pedirle pequeños favores: podes ayudarme a poner la mesa, o tal vez quiero hacer este bufé; era experta culinaria, tenía la creatividad y el gusto impecable, abrió un restaurante y finalmente se convirtió en planner.


En cuanto a mi parte de la historia, cuando tenía ocho años, mi mamá me llevó a doblar servilletas para un montaje de boda. Con el pasar del tiempo, regresé a su lado, esta vez a formalizar nuestro trabajo, a convertirlo en un negocio e inaugurar la primera oficina de wedding planning en Honduras.


Ahora, contamos con un equipo de profesionales y nos apasionamos por cada aspecto de estos eventos. Por eso continúo educándome, asistiendo a cursos como The School of Styling, The Flower School of New York y Engage Europe (¡por cuarta vez en el 2019!).

Así es como una tradición de familia se ha vuelto mi profesión, mi pasión, mi vida. Hemos creado una empresa formal, fundada en nuestro amor por las cosas bellas—la fiesta alegre, el desayuno con florecitas, el arte de entretener a nuestros queridos.