
La Basílica de Nuestra Señora de Suyapa, la Iglesia San Francisco, la Catedral Metropolitana de San Miguel Arcángel, la Iglesia Nuestra Señora del Sagrado Corazón… que lindas son las iglesias de nuestra querida capital. Se visten de telas, se perfuman de flores y presencian uno de los ritos más sagrados de la fé católica: el matrimonio.

Decorar las iglesias siempre es un reto. Son edificaciones antiguas con restricciones que se deben de respetar para poder conservarlas y no deteriorarlas. Cuando pienso en las iglesias, imagino que son unas señoras de aquellos tiempos… elegantes e impecables con una personalidad firme; destacando en medio de la multitud sin necesidad de usar atuendos o accesorios excesivos para llamar la atención.
La Basílica de Nuestra Señora de Suyapa, la más grande de Centro América, tiene capacidad para 10,000 personas. Cómo decorarla y que no se vea vacía, es algo imposible de lograr. Mi consejo es no competir con ella. Mira estas diferentes decoraciones que hemos usado para realzar su belleza.


La mesa del altar la decoramos con un mantel de encaje.

y para esta boda en lugar de un mantel de tela, lo forramos con un mantel de follaje verde con una guirnalda de rosas blancas que caía por los laterales.


La Iglesia San Francisco, una iglesia más pequeña y acogedora pero con un altar espectacular “de oro” es una verdadera joya en el centro de nuestra capital. Mira como la iluminación juega el papel más importante en la decoración, y la diferencia que hace.


La Iglesia Nuestra Señora del Sagrado Corazón en El Hatillo, con un estilo diferente tiene un encanto de bosque.






Y no quiero dejar de compartirte las fotos de la decoración con flores naturales en tonos suaves que combinaban con el color de los retablos de la iglesia más antigua de Gracias, Lempira: la Iglesia La Merced.



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