He estado pensando mucho en los cuentos de amor, en películas que puedo ver cien veces y siempre logran el efecto de lagrimas, en romances imposibles y posibles…con esto, siempre recuerdo la boda de Rebeca y Jeremy, porque ellos me parecen un cuento de amor por excelencia. Sigan leyendo para conocer los detalles…
Pensaría yo que las historias de amor se volverían trilladas y repetitivas después de las primeras tres o cuatro. Es una formula básica: él se enamora de ella, ella se enamora de él y viven felices para siempre, colorín colorado.
Se imaginarán mi sorpresa, tres años después de haber inaugurado este pequeñito blog, que hoy todavía me enamoro de las historias de amor. Una de mis partes favoritas de este trabajo es que, de alguna manera, se me permite escribir una partecita de la historia.
Es que al final ninguna historia de amor se parece a otra. Tal vez coinciden algunos elementos–familias grandes y mezcladas, bodas con diseño impecable, desafíos en logística–pero la formula nunca es básica y hay de esos amores que siempre te detienen el aliento.
Esa es la historia de Rebeca y Jeremy. Hoy solo les voy a contar de cada persona bella involucrada en el proceso, los que confiaron en mi y que hicieron de esta experiencia algo inolvidable.
Una Historia de Amor
Rebeca
Conozco a Rebeca desde chiquita: uno de sus hermanos es mi ahijado, soy amiga de Cristina, la esposa del papá de Rebeca, es como una sobrinita que he visto crecer al pasar los años.
Desde un principio, fue tan dulce y cariñosa conmigo, siempre segura de lo que quería ver en su boda, pero comunicándolo con mucho amor y respeto. Quería foquitos, lograr aquella luz romántica que solo encontras en bodas al aire libre, noche de verano, pareja enamorada.
Jeremy
El novio es un gourmand. Le encanta viajar y conocer nuevas riquezas culinarias; junto a su futura esposa, han visitado muchos lugares y han probado infinidad de platos deliciosos.
Juntos, Rebe y Jeremy planearon diferentes estaciones de comida emblemáticas de sus viajes favoritos: una carneada argentina (se comprometieron allí), comida china, shawarmas hechas al momento, todo tipo de charcuterie, dulces de Pan y Más…un sueño gastronómico.
Karen
La mamá de Rebeca es hermana de un compañero mío de escuela. Éramos mejores amigos y por eso siempre he tenido una conexión fuerte, un cariño especial hacia Karen. Fuimos vecinas de oficina, platicábamos por horas, existía una confianza. Rebeca sabía exactamente lo que quería, y Karen confiaba que yo iba a cumplirle.
Siegfried & Cristina
Siegfried es el papá de Rebeca y Cristina es su esposa, una de mis amigas más cercanas. Junto a mi mamá planeamos su boda y tuve la bendición de ser su madrina de boda. Tanto Siegfried como Cristina conocen bien mi trabajo y las experiencias que he vivido con otras novias y sus familias.
Por eso fueron muy respetuosos hacia mi tiempo; Cristina y yo platicábamos por Whatsapp todos los días, y Siegfried, cerquita de Cristina también estaba pendiente de la conversación, opinando cuando discutíamos arreglos y detallitos.
Desde un principio fueron muy claros: lo que quiera Rebeca.
Y espero que la boda fue lo que Rebeca quiso. Una velada romántica junto al amor de su vida, apenas comenzando a escribir, juntos, una larga historia de amor, rodeada de personas que los quieren tanto y que les desean lo mejor en todas las aventuras por venir.
Historias como la de Rebe y Jeremy me renuevan la emoción y la inspiración, me hacen confiar que siempre hay historias de amor por vivir y por contar.
Fotografía: Daniel Mendoza
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